La última semana ha estado marcada por la lucha de los mineros, que buscan defender sus puestos de trabajo y se encuentran inmersos en una huelga indefinida a la que también se ha unido el sector del transporte en Asturias. Para visualizar su conflicto, los mineros acudieron a Madrid, donde su manifestación combativa acabó en escaramuza contra las tristemente célebres UIP de la Policía Nacional, que dieron una nueva muestra de brutalidad y una actitud tan valiente como siempre. Por otro lado, nos encontramos inmersos en una oleada represiva en distintos puntos de todo el Estado que los medios alternativos están sacando a la luz ante el vergonzante silencio de los mass media.
La protesta, centralizada en Madrid, estuvo marcada por las cargas policiales que se encontraron con la activa resistencia de los mineros y demás militantes afines, como el estudiante del colectivo “La Gatera”, Ángel, detenido en las escaramuzas. Habrá que estar al tanto de cómo se desarrolla esta huelga y cómo actúan los aparatos represores y mediáticos del Estado.
En los últimos tiempos estamos viviendo una escalada de la violencia policial y una diversificación de sus tácticas de represión. Esta última semana, sin ir más lejos, ha habido más detenidos en Barcelona por los altercados de la ya lejana huelga general; en Valencia, en una cacerolada contra Bankia y también en Palma de Mallorca. Por otro lado, ha sido puesta en libertad la militante de CGT Laura Gómez, aunque se enfrenta a una posible condena de hasta 36 años y otra afiliada a la CGT ha sido imputada por las mismas razones.
Sin embargo la cosa no queda ahí, pues vemos cómo procesos como éstos se están viviendo en todo el mundo cada día: mientras en Bolivia un hombre y una mujer, Henry y Nina, han sido acusados de terroristas y de pertenecer a “bandas anarquistas”, entre otras cosas, en Chile se ha absuelto a seis activistas por el “Caso Bombas”, pues las acusaciones no tenían fundamento alguno más que la clara intención de amedrentar y represaliar a todos aquellos que osen luchar contra el orden establecido; pretensiones similares a las que seguramente han llevado a detener a otros anarquistas en Turquía
Como se ha mencionado anteriormente, esta escalada represiva viene acompañada de las nuevas estrategias policiales. Desde Norteamérica nos revelan las nuevas tácticas del FBI y su plan a seguir para destruir movimientos sociales. Sin embargo, el ejemplo más claro lo tenemos en Sevilla, donde un policía infiltrado en el movimiento 15M ha sido descubierto.
No obstante, también hay que ver la otra cara de la moneda y comprobar cómo cada vez hay más y más iniciativas en lucha contra el sistema. En los últimos días hemos asistido a la “toma” de algunas sucursales de Bankia por los iaioflautas en Barcelona, Mallorca, Valencia, Sevilla y Madrid.
En varios municipios de Navarra hay encierros por los recortes; y en Madrid se intensifican las acciones de Toma el Metro contra el famoso tarifazo. Además, el lema “un desalojo, otra okupación” se ha tomado al pie de la letra, y si hace unos días se desalojaba el madrileño espacio liberado “La Salamanquesa”, en Cádiz se ha okupado una finca para crear un Centro Social Okupado y Autogestionado llamado “La Higuera”.
Por último, aquí dejamos unos enlaces con la convocatoria de próximas movilizaciones contra recortes y reformas el 7 y el 14 de junio y la confirmación de que ya está disponible el último número de la revista “Todo por Hacer”.




